lunes, 20 de agosto de 2018

Del porno al bronce de Hollywood: quiénes son los artistas que se iniciaron en el cine porno

Desde Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenegger, pasando por Cameron Díaz y Jackie Chan, son muchas las estrellas travestis redtube.com que tuvieron en las situaciones de prominente voltaje su bautismo en el séptimo arte de pornhub.com

Son enormes estrellas de Hollywood, y indudablemente a algún mortal que se le pregunte quiénes son los reconocería al momento y podría estar en condiciones de denominar varios de los films en los que tuvieron una destacada presencia.

No obstante, acaso lo que no varios saben de algunas de las actrices y los actores más reconocidos del planeta es que sus comienzos en el séptimo arte fueron a través de un género generalmente denostado por los críticos: el porno.



Aquí, una ojeada por varios de los enormes nombres de la pantalla grande que hicieron sus primeras armas protagonizando desnudo y situaciones de prominente voltaje.

Cameron Díaz

Poseía solamente 22 años cuando The Mask (La Máscara), la película que interpretó con Jim Carrey, le valió el pasaporte directo a la popularidad y el comienzo a una destacable carrera que la tuvo 4 ocasiones nominada a los Globos de Oro.

No obstante, antes de ser la contraparte femenina de Carrey Cameron en la epoca de los travestis barcelona fue la personaje principal de She' s no angel (Ella no es un ángel), un film pornográfico estadounidense de 1992 comandado por John Rutter.

Lejos de aceptarlo como parte de su trayectoria, la actriz quiso eliminar el recuerdo de su pasado, al nivel que cuando ya era popular demandó a los productores del film XXX, al tiempo que exigió sacar todas las copias, videos y fotos relacionados al mismo de travestis madrid.

Sylvester Stallone

Eternizado para toda la vida en los permisos de Rocky Balboa y John Rambo, el actor, director, escritor de guiones y productor de cine además supo brillar en films como Cobra, Over the top y Tango y Cash, etc muchos.

No obstante, de la misma manera que tantas otras figuras de Hollywood, Stallone tuvo sus comienzos de la mano del porno, más exactamente con el film The Party at Kitty and Stud's -más popular por El semental italiano, alias que después tomó para su emblemático papel de boxeador- que interpretó a comienzos de los '70.

Años después, el propio Stallone admitió a lo largo de una entrevista con la revista Playboy que fue la necesidad económica la que lo llevó a tomar la elección en aquél instante, dado que por entonces sólo tenía veinte USD en su cuenta bancaria.

Arnold Schwarzenegger

Otro ícono de las películas de acción, el ex gobernador de California además supo estar relacionado de alguna forma al porno.

Es que más allá de que no participó de ninguna película de esta clase, el internacionalmente famoso por su papel en Terminator llevó a cabo un informe fotográfico desnudo para una publicación.

Años luego, y por medio de la posterior popularidad de Arnold, las fotografías pasaron a valer una fortuna, dado que según se supo un portal de Internet había buscado conseguirlas por un valor de 150 mil USD.

Jackie Chan

Su nombre está relacionado al cine de artes marciales a través de films como Corazón de dragón, Police Story, La armadura de Dios, City Hunter y El poder del talismán, etc muchos.

No obstante, hasta el emblemático actor, escritor de guiones, director y productor chino tuvo un corto paso por el cine erótico en el film All ih the family, de 1975, la exclusiva película de Chan donde no se observa ninguna escena de pelea o acción.

No obstante, Chan es otro de los enormes de Hollywood que reniega de su paso por la industria del porno, dado que más allá de que están los registros del film jamás admitió abiertamente ser parte del mismo.

Traci Lords

Acaso uno de las situaciones más representantivos sea el de la actriz estadounidense, quien construyó una carrera en el cine XXX antes de llegar a interpretar películas como Cry Baby, con Johnny Deep; Virtuosity, con Denzel Washington y Russell Crowe o Blade, con Wesley Snipes.

Vale poner énfasis que la situacion de Traci fue todavía más resonante porque interpretó incontables films siendo individuo que aún no ha alcanzado la edad adulta -presentando certificados falsos a los productores-, lo que derivó en una exploración que llegó a la conclusión con varios productores después de las rejas y con todos sus films siendo retirados del mercado.

Jenna Jameson

Si hay otro caso emblemático de estrellas del porno que dejaron el cine triple XXX para vencer en otros rubros es el de Jenna.

Conocida popularmente como La Reina del porno, supo ser la fantasía de millones de hombres cerca del mundo antes de incursionar en el cine clásico en el año 1997, cuando participó del largometraje Partes Privadas, apoyado en la vida del controvertido Howard Stern.

Hoy, ya alejada del séptimo arte, la actriz se ocupa de diferentes proyectos empresariales y como autora.

Matt LeBlanc

En 1994 su historia se transformó para toda la vida con su personaje de Joey Tribbiani en la recordada e inolvidable serie Friends.
(Crédito de Foto: AFP)

No obstante, antes de que le va a llegar el reconocimiento, el actor además supo pasar por el género del porno a través de su participación en la serie Red Shoe Diaries.

Dany Verissimo

Tenía solamente 18 años cuando empezó a mostrarse en películas pornográficas bajo el nombre artístico de Ally Mc Tyana.

No obstante, después de unos cuantos años en la industria del porno francés, consiguió su primer papel cinematográfico no erótico como plus en So Long Mister Monroe, después del cual se sumaron Brigade des mineurs, Distrito 13, Gradiva, Shot List y la serie televisiva Maison Close, etc.

Sasha Grey

Luego de interpretar un óptimo número de películas para mayores, la actriz tomo la decisión de dejar el género en 2011, cuando configuró parte de la serie Entourage y del film Smash Cut.

No obstante, su enorme instante llegó cuando consiguió el rol principal de la película The Girlfriend Experience.

Sibel Kekilli

En su caso se proporciona una circunstancia curiosa, dado que antes de ser conocida por Shae, su papel de prostituta en Game of Thrones –donde por demandas del guión hace aparición en ropa interior y en situaciones de sexo-, la actriz fue personaje principal de numerosas películas pornográficas al comienzo de la década.

David Duchovny

Se realizó famoso por perseguir extraterrestres en Los Expedientes Misterios X. No obstante, antes de esto el actor tuvo un papel protagónico en la serie erótica Red Shoes Diaries, sobre la cual después llevó a cabo un film de contenido elevado erótico.

Además, el artista admitió años luego su adicción al sexo, la que, sumada a una crisis personal y a una secuencia de infidelidades, acabó por minar su matrimonio con la actriz Téa Leoni.

James Franco

En busca de ganar popularidad a algún valor, el actor distribuyó un video casero que grabó con su novia de entonces, sin imaginar que por esos días se transformaría en uno de los artistas más renombrados de Hollywood.

Más allá de su dilatada y triunfadora carrera, cuando ya se encontraba consolidado dirigió Interior, Leather Bar, un falso documental sobre las situaciones jamás vistas de la película Cruising (1980), un film de tinte sadomasoquista y gay.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Ecuador busca estrellas porno para una industria erótica criolla en sus inicios

"Participa del último casting erótico del año con la dirección de Pequeño Hook”. El anuncio se difundio en las redes sociales y rápidamente miles y miles de e mails anegaron la bandeja de entrada del director español de cine para adultos Francisco Cruzado. Mas todo el entusiasmo se quedó casi en un calentón. A los más de siete mil interesados en conocer las condiciones de la convocatoria de Quito se les bajó el interés al saber que debían abonar 50 dólares americanos solo por participar. “Era la única manera de asegurarnos que quienes se presentasen, de verdad quisiesen ser actores o actrices porno”, razona el cineasta.



Los que sí pagaron y se presentaron a la prueba -que se repitió en Guayaquil esta semana y volverá a Quito la próxima- no fueron más de 20. De ellos, solo cinco han dado la talla, de momento, para lo que la productora Mr. Pink Rabbit y el director de España tienen en mente. No se trata solo de grabar una película porno en paisajes de postal ecuatoriana como la Amazonía, sino más bien de levantar la industria erótica en el país desde cero. Lo primero es grabar la primera película para adultos con actores y actrices criollos a partir del próximo año. Lo siguiente es sacarle partido a sus futuras porn star en acontecimientos, festivales de cine erótico y ferias de sexo.

Justo eso es lo que desinfló el ánimo de los postulantes. “¿Dónde se marcha a repartir la película? ¿Se me verá la cara? Es como si Brad Pitt preguntara en un casting si le pueden tapar el semblante a fin de que no se vea en la película”, cuenta el directivo, ratificando con la experiencia el estereotipo de que el ecuatoriano, de cara al público, es muy conservador. “Aunque después se suelta”, apostilla. A pesar de que ya tiene cinco perfiles que cuadran en su proyecto, la selección de rostros y cuerpos, siempre entre mayores de 18 años, no se ha cerrado. No es muy exquisito en cuanto a requisitos de belleza o bien músculos, pues lo que quiere es naturalidad y tener una buena agenda por si acaso el negocio triunfa. De Ecuador, darían el salto internacional para propagar la marca país.

Las escenas de sexo ya están en el imaginario del directivo y de los dos productores locales, Elena Vásconez y Luis Zambrano. Y la inversión asimismo está pactada, aunque no se ha dejado de buscar más. “¿Cuánto va a costar la película? Depende: si solo filmo en una casa, pueden ser tres mil euros, mas si preparamos una escena con un helicóptero en mitad de la selva, es mucho más”, detalla Cruzado. Eso es todo lo que adelanta sobre el guion por el hecho de que desea que el razonamiento de su película X criolla sea una sorpresa.

Le favorece, además de esto, que los productores ecuatorianos dan más libertad para proponer secuencias que cuando grababa en España. El de España, flaco, de pelo largo y barba tupida, no es nuevo en filmografía para adultos. En verdad, forma parte del equipo de XXDamm que termina de ganar el premio Ninfa 2017 en la categoría de “mejor escena BDSM” en el Salón Erótico de Barna.

Amarna Miller vino a hablar de porno ético a mi pueblo y esto fue lo que pasó

Este jueves, la socialista Beatriz Talegón publicó en Twitter el próximo texto sobre el caso de La Manada. “Si nos violan es porque lo íbamos buscado, porque nos va la marcha. Pues estos se matan a porno de mierda y acaban creyéndose que las mujeres somos eso (…)”. Entonces concluyó citando a la actriz porno, activista y youtuber Amarna Miller: “Plantéatelo”, le dijo. “Esa mierda en su cabeza tiene mucho que ver con lo que vendes”. La aludida contestó de la siguiente manera: "Hoy doy una charla explicando porqué el porno no puede emplearse como educador sexual. A lo mejor hacen falta más de estas ¿No @Beatriz Talegon?".

La actriz participó en unas jornadas de Igualdad y Prevención de la Violencia de Género


Amarna Miller


La charla a la que se refiere la dio en mi pueblo. Tras la ciberbronca, Miller popularizó el hashtag #LaCulpaDeTodoLaTieneAmarnaMiller, satirizando el cuestionable gusto con el que la habían responsabilizado a ella, y a su mensaje, de una violación múltiple. Dejemos ahora que salte el giradiscos con un climático 'scratcheo' y hagamos flashback a unos días atrás.
Cuando me enteré de que el Concello de Ames, población gallega de treinta habitantes que vio explotar mi adolescencia, iba a acoger una charla de Amarna Miller sobre porno ético y feminismo en el marco de unas jornadas de Igualdad y Prevención de la Violencia de Género, entrecerré los ojos con gesto inquisitivo. No por el contenido de la conferencia, sino porque mis recuerdos de infancia en Ames, aquellos años de supervivencia en el Instituto de Bertamiráns, a donde llegué con once años peinado como un tímido Calimero y procedente de Ferrol, se correspondían en mi memoria con la actitud de Dustin Hoffman en Perros de paja. Yo era el pequeño sensible de urbe en medio de una jungla de predadores asilvestrados, que me recibían golpeando territorialmente su pechera como gorilas de espinazo plateado.

El anuncio de la conversación provocó la reacción colérica de un partido de la corporación municipal nacido de una escisión del Partido Popular. En un comunicado emitido días antes del acontecimiento, Pacto x Ames decía que el cine porno representaba “el patriarcado capitalista más rancio” y que Miller, “desde su situación de privilegios y su trayectoria, no ha buscado más que dividir al movimiento feminista, siendo una persona con creencias políticas pseudotransgresoras y con continuas apariciones públicas en las que expresa su forma de ver y sentir un feminismo alejadísimo de la realidad diaria de la mayoría de las personas”. Más allá del sorprendo que genera escuchar hablar de “patriarcado capitalista” a un partido fundado por tránsfugas del PP (cuyo programa electoral de 2015 dedicaba dos parágrafos a la Igualdad), la reacción aguijoneó mi curiosidad. ¿Qué es Ames el día de hoy? ¿Un núcleo poblacional dormitorio de Santiago, una mixtura rururbana de tradición y modernidad?

Voy a los bares, voy a los paisanos del café con gotas, a las señoras que toquetean medias y mandilones en el mercadillo de los sábados. Les pregunto qué piensan de que el Ayuntamiento trate estos temas. La mayoría responde con indiferencia y un miedo cerval a mi grabadora. Otros se indignan, pero no tanto por el contenido de la conferencia (tratada múltiples veces de “porcallada”) como por ver desatendidos sus asuntos vecinales. “Hay dinero para eso y no para [rellene acá su desaguisado favorito]” El escrutinio me cuesta múltiples diapositivas de fotos sobre baches y socavones en los móviles de algunos parroquianos, que desean ver el dinero de sus impuestos ahí y no en otro lugar. La sensación es que si en lugar de preguntarles por Amarna Miller les hubiese preguntado por las licencias de taxi me habrían hablado igual de sus socavones. Solo una señora me afirma, feliz, “cada un que faga o bien que lle pete”.

El jueves voy a las jornadas, que se producen en casa de la cultura de Milladoiro. La concejala responsable del área que las convoca, Luisa Feijóo, atribuye la polémica a la desinformación. “Si sigues la trayectoria de Amarna ves que, vale, es actriz porno, no lo vamos a negar, pero su discurso se basa en cuestionar ciertos valores de este cine. Nos interesa percibir una voz desde dentro que cuestione sus estereotipos”. Mayte Arufe, directora del Centro de Información a la Mujer de Ames, atribuye la controversia a “un tema político”.

En el reposo de media mañana, cojo a Amarna por un pasillo y le hago unas preguntas. Me atiende amable, empujando un entusiasmo que se sobrepone al catarro que desliza su voz, con la locuacidad cafeínica de quien semeja dibujar en el aire, gesticular, cada una de las palabras que pronuncia (aunque más tarde, de refilón, creo verla tomar un té).

¿Cuánto tiempo llevas dando estas hablas? ¿Acostumbran a ser en pueblos como éste?

Voy a llevar tres o bien cuatro años, no lo tengo clarísimo. Voy más a urbes grandes, mas también las he dado en espacios pequeñitos.

¿Notas la diferencia?

Sí, y me agrada, pues hay otros paradigmas que se rompen. Cuando los ambientes son más recogidos, con menos personas, siento que en el turno de preguntas, que es la parte más interesante, todo se hace más irrefrenado. Se crea un diálogo muy enriquecedor.

En los sitios más locales, ¿notas que se cuestionen más prejuicios?

Sí, pero por los 2 lados. Cuando las personas adquieren por vez primera un punto de vista sobre el cual no habían reflexionado, es más probable que cale. La gente en la capital española me ha escuchado charlar trescientas mil veces. En sitios como aquí me conocen menos, lo que sirve como un percutor para que el discurso cale más hondo.
"Ahora mismo encarno una rama, la corriente pro-sex, que sigue siendo muy menospreciada por otros campos del feminismo. Siento que a veces la premisa de la tolerancia y la sororidad no se corresponde con la realidad que a mí me toca vivir".

(Es curiosa, su sintaxis. Elige siempre y en toda circunstancia estructuras alambicadas, formalismos más propios de la página que de la lengua, como el pronombre relativo “cual” en lugar de “que”.) Con respecto a la polémica que la acompaña allí por dónde va, le pregunto si le acostumbran a llover más palos de la España facha o del feminismo abolicionista y contrario a la pornografía.

"Me dan por los 2 lados, la verdad —sonríe, resignada—. Ya encarno una rama, la corriente pro-sex, que prosigue siendo muy menospreciada por otros ámbitos del feminismo. Siento que a veces la premisa de la tolerancia y la sororidad no se corresponde con la realidad que me toca vivir. Creo que estoy procurando abrirme camino por un terreno complicado, pero para mí es importante que la gente comprenda que los trabajadores y las trabajadoras sexuales somos empleados y precisamos derechos".

Queda poco para que se reanuden las jornadas. La despido viéndola saltar hacia los últimos canapés del corredor (creo que ha fijado su atención en una palmera). Su conferencia sigue la misma línea de nuestra conversación: una crítica educativa de la precariedad en el porno que trata, al tiempo, de normalizar el espíritu de un trabajo estigmatizado por prejuicios que vienen de todos los flancos, tanto izquierda como derecha. Su intervención es una apología entusiasta del porno ético que se remite a Tristan Taormino como referente intelectual y que reivindica la necesidad de una educación sexual inclusiva que no delegue en la pornografía la responsabilidad de educar el sexo a los adolescentes. “Estamos hablando de ficción. Es tal y como si alguien se pone The Fast and The Furious para aprender a conducir”, dice.

No sé si Miller es la charlatana que predican algunos o la clarividente que defienden otros, mas me simpatiza. Creo que surte exactamente la misma fascinación de un futbolista que lee. Las estrellas del porno, por lo general, nos han acostumbrado a un perfil embrutecido, a lo Nacho Vidal o bien Cicciolina, al paso que Miller vendría a ser la Jorge Valdano de esta regla de tres. Me cae bien, no sé. Es inteligente y una representante genuina de su generación. Sus detractores, la mayor parte de ellos morlocks on line, la tachan de pesada, de pesada, cuando ellos lo son mil veces más con su troleo pringoso.
“Estamos hablando de ficción. Es tal y como si alguien se pone The Fast and The Furious para aprender a conducir”, dice Amarna Miller

El turno de preguntas lo abre Marta Capeáns, presidente del Instituto de Trabajadores Sociales de Galicia, para felicitarla por “haber decepcionado a muchos que no se esperaban un alegato tan técnico” y por haber citado a tanta prensa para un evento como este. "Hay cuando menos cuatro fotógrafos. O 5. ¿Tú sabes lo que es eso? Es mucho. He sacado una fotografía del momento en que comenzabas a hablar y te he etiquetado en Twitter".

Chequeo la cuenta de esta presidenta Capeáns y veo que no engañaba. Escribe (traduzco del gallego): “Señores periodistos y los que no lo son mas están. Qué gusto da veros en un acto del 25N sobre Mujer y Violencia de Género. (…) #PuedenMásDosTetas #Heteropatriarcado”

Luego un señor toma la palabra para cuestionar si tanta nueva sobre acoso sexual en Hollywood (mientras dice esto, no recuerdo ninguna referencia de Miller al tema durante su exposición) no puede devenir en cazas de brujas. Esta invocación algo intempestiva de Woody Allen es recibida con resoplidos y murmuros notallmenescos por la platea. Al final, una muchacha de dieciseis años agradece en su turno el trabajo como activista de la actriz, que encuentra inspirador para las chicas de su edad (aquí menciona al ambiente opresivo de su instituto, lo que me permite exclamar un interior “ajá” de satisfacción).

Me voy de allá un tanto cabizbajo, con las manos embolsilladas y ciertas ganas de encontrar alguna piedra en el camino que se deje despejar con una patadita infantil. No me quito de la cabeza el tono sardónico de Marta Capeáns, admirada ante la masificación de cronistas que revoloteaban (revoloteábamos) sobre Miller, prácticamente como moscardones patriarcales en busca del clic viral. ¿Habría ido a cubrir el evento de no ser por Amarna? “Asistí a unas jornadas sobre violencia sexista en mi pueblo y esto fue lo que pasó”. ¿Habrías clicado ? Fui allí buscando ajustar cuentas con mi pasado y acabé haciéndolo con mi presente; deseando diseccionar los prejuicios que manchaban mi niñez para finiquitar cuestionándome los que cercan mi profesión. Pues Amarna Miller —caiga bien, caiga mal— no tiene la culpa, mas la tecla jamás es inocente.